Tradicionalmente, en idiomas se han usado las "checklist" (listas de comprobación) para que los estudiantes se autoevaluaran antes de entregar las redacciones.
La idea ahora es que hagan la redacción con ella presente y luego pasarla al compañero de al lado para que la co-evalúe (los items deben ser claros y fáciles de evaluar para un alumno). Los nombres de alumno y corrector deben ponerse en el recuadro con la puntuación y es interesante que el que ha escrito la redacción añada si está de acuerdo con la puntuación o no (y por qué, en ese caso).
Aparte de saber qué es lo que se espera de ellos, todo esto también sirve para que lean otras redacciones y observen la suya desde otros ojos.